Representantes del movimiento objetor informan a los eurodiputados del conflicto originado por esta asignatura en España
Bruselas, 29 de junio de 2010.- Una delegación de la asociación Profesionales por la Ética encabezada por su presidente, Jaime Urcelay, presentó hoy, martes, en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas el informe elaborado por la asociación bajo el título «La versión española de Educación para la Ciudadanía: una agresión a la libertad de educación en Europa», en el que explica la dimensión europea de un conflicto que afecta a miles de familias españolas.
Como ha expuesto Jaime Urcelay ante medio centenar de eurodiputados del Grupo Popular Europeo (el mayoritario en el Parlamento), «amparándose en la Recomendación 12/2002 del Consejo de Europa y otras directrices europeas el Gobierno español implantó en 2006, sin el consenso deseable, un conjunto de materias escolares que conforman un área curricular, obligatoria y evaluable, denominada Educación para la Ciudadanía (EpC)».
«Aunque la denominación de las nuevas materias escolares españolas puede coincidir con la de las existentes en otros países europeos», ha aclarado Urcelay, «las diferencias son notables. En España, las asignaturas de EpC son obligatorias y evaluables y están destinadas expresamente (según reconoce el currículo legal) a formar la conciencia moral de los alumnos, introduciéndose en sus valores y en su intimidad personal y familiar.
Durante el último año, la educación sexual escolar ha sido motivo de acalorados debates por parte de diversos organismos de la ONU. En esos debates, no pocas voces se han alzado por parte de quienes temen que los derechos de los padres y madres a educar a sus hijos e hijas conforme a sus propias convicciones, sean violados “en nombre de la libertad”. Y no es para menos: Sin ir más allá, el Organismo Educativo, Científico y Cultural de la ONU (la UNESCO) publicó en los pasados meses unas directrices de educación sexual escolar, del todo punto tan inaceptables, que no le quedó al Organismo más remedio que retirar el documento de su página web, para someterlo a revisión. Cabe esperar que no sea éste el último de los debates acerca de la educación sexual escolar. Por eso mismo conviene conocer bien las notas características propias del lenguaje que sus promotores utilizan, a fin de comprender mejor el posible alcance de sus resoluciones.
JUAN MANUEL DE PRADA 