<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: ¡SEGUIMOS ADELANTE!</title>
	<atom:link href="http://www.navarraeducaenlibertad.com/2007/11/%c2%a1seguimos-adelante/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.navarraeducaenlibertad.com/2007/11/%c2%a1seguimos-adelante/</link>
	<description>Plataforma por la objeción de conciencia contra Educación para la Ciudadanía</description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Feb 2012 06:30:12 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.4</generator>
	<item>
		<title>Por: José Fermín Garralda</title>
		<link>http://www.navarraeducaenlibertad.com/2007/11/%c2%a1seguimos-adelante/#comment-84</link>
		<dc:creator>José Fermín Garralda</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Nov 2007 18:10:18 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.navarraeducaenlibertad.com/?p=172#comment-84</guid>
		<description>MI ADMIRACIÓN Y APOYO A LOS DIRECTAMENTE PERSEGUIDOS. APELO A QUIENES SE CONSIDERAN &quot;A SALVO&quot;. 

Queridos amigos:

Me parece tremendo esto que nos contáis. Tremendo y a la vez esperanzador por lo que decís. 

1) APELO A LOS CENTROS CONCERTADOS. Ojalá muchos padres y Centros de la enseñanza CONCERTADA, reconozcan que, de hecho, están  en situación de PRIVILEGIO al ver a sus hijos &quot;a salvo&quot; -eso quiero creer- de casos como el que contáis en vuestro mensaje. Me refieron a los padres objetores (estos son, hoy por hoy, una minoría aunque, como tal, deberían preocupar mucho a cualquier buen gobernante) o bien no objetores (si estos supieran lo que ocurre...). 

Reconozco que dicha situación de PRIVILEGIO de diversos Centros de la Concertada con Ideario Propio es mala cosa, porque implica gozar de una TOLERANCIA de hecho y no jurídica, de una tolerancia verbal y &quot;por ahora&quot;, por parte de los Poderes Ejecutivos. En este magno tema no debe hacer tolerancia, ni de hecho ni jurídica, sino ejercicio pleno de un DERECHO, de un DERECHO FUNDAMENTAL. Como personas y colegios TOLERADOS, sin duda estos padres y Centros sufren en silencio por ser tratados como ciudadanos de 2ª o 3ª clase.  Tan malo es esto que, irremisiblemente, anuncia lo peor. Y lo peor existe; es la persecución propia de la obligatoriedad de la asignatura EpC, como también la persecución que se expone en el mensaje que comento.

2) EN DEFENSA DE LOS DIRECTAMENTE PERSEGUIDOS. Desde luego, los padres e hijos que sufren directamente las consecuencias de la aplicación de la Ley de la EpC, tal como cuenta el mensaje que respondo, son las personas directamente PERSEGUIDAS.

3) ME DIRIJO A TODOS. Ante ambas situaciones: ¿es que hablar de la EpC es un tema tabú, y no interesa a los políticos de uno u otro signo?. ¿Es que lo ocurrido en uno u otro sentido no interesa a los medios de comunicación?. ¿Es que no se puede objetar en conciencia a una Ley (BOE, BON...) que produce directamente las citadas situaciones de  PERSECUCIÓN?. ¿Es esto un ESTADO DE DERECHO -término éste de viejo cuño liberal-?. ¿No son los objetores, en este caso, exponentes de mejor ciudadano?. ¿Cuál es el origen último de estos males?. 

Muchas preguntas son estas y tienen una comprometida respuesta. Desde luego, todos los ciudadanos se benefician de la libertad espiritual que demuestran tener los padres objetores. Ya es común que los ciudadanos hagan propio el orgullo que los padres objetores experimentan por su desinteresada y esforzada contribución al bien y libertad de sus hijos, de los Centros educativos que han elegido para ellos, de la sociedad entera, a raíz de una coherente (y no sólo testimonial) objeción de conciencia. 

Dicha aparente &quot;seguridad&quot; de los centros concertados no quita para que sea interesante que &quot;sus padres&quot; cuenten su propia experiencia y la de sus hijos. Lo mismo digo -pues ante los  derechos fundamentales todos somos iguales- a los padres de los  colegios que dependen directamente de la Administración Pública. Los padres quieren saber cómo se desarrollan las clases, los contenidos (¿los conocen realmente y analizan aún de un modo  elemental ?), la forma de evaluación, los materiales utilizados, si los profesores son &quot;voceros&quot; de los materiales y de la propaganda que las Administraciones hacen &quot;llover&quot; sobre la sociedad, empapándola, si los docentes se dejan llevar por la moda sociológica, si cualquier padre puede asistir a la clase de su hijo, si el alumno puede salir de clase sean cuales fueren los contenidos impartidos en el aula, si los padres y el alumno que ejercen su derecho de objeción de conciencia eson respetados en su integridad etc. En efecto, es hora de concretar y obrar, porque el mundo está lleno de buenas palabras. 

4) DE NUEVO APELO A LOS PADRES DE LOS CENTROS CONCERTADOS. ¿Que decir de las familias que no están en dicha situación de &quot;privilegio&quot; propia de los centros concertados con Ideario de Centro?. ¿Es que esta desigualdad de profundos efectos individuales y sociales puede dejar tranquilos a los padres cuyos hijos, hoy por hoy, están -quiero pensar así- &quot;a salvo&quot; en la enseñanza concertada?.

Tengo para mí que si los padres supieran en qué consiste la Ley (Decretos) de la EpC, y advirtiesen qué pudiera ocurrir -y está ocurriendo- de desarrollarse lo señalado por el BOE, seguramente muchos se sumarían a la campaña por la objeción de conciencia. Campaña de la que muchísima gente se siente orgullosa. Para abrir los ojos están los testimonios directos contados en el mensaje anterior, y otros muchos testimonios que se desconocen, pues, hoy día, cualquier reacción social que desee frenar la actual ilimitación del Estado es siempre la punta de un iceberg.

5) A TODOS Y EN CONCLUSIÓN. Sí, somos muchos los objetores, pero podemos ser muchísimos más.

Así pues, ¿por qué no animarse a un trabajo informativo?: informar sobre la Ley, informar de la postura de los políticos y las Comunidades Autónomas, informar sobre los pros y contras de la objeción de la recta conciencia, informar de lo que sufren muchos padres y alumnos, informar de las desigualdades ante la Ley, hablar de la valentía de los ejemplos que, hoy por hoy, conocemos. 

INFORMACIÓN, UNIÓN de las familias (padres y tutores), UNIÓN entre las familias y los Centros, que sepan los Centros que las familias objetoras son su principal escudo ante futuras agresiones, QUITAR EL MIEDO (saber que &quot;no pasa nada&quot; si nos oponemos al mal y defendemos nuestros derechos), HABLAR Y TESTIMONIAR.

Aterricemos sobre lo que pasa de hecho, y no sólo critiquemos la Normativa estatal o autonómica. Animemos a la objeción. Dejemos a los TESTIGOS dar su testimonio. A nuestra ADMIRACIÓN hacia los que sufren persecución, sumenos nuestro APOYO práctico (abogados, procuradores, firmas, llamadas, representación), de los padres objetores y -¿por qué no?- de padres no objetores. Todos juntos por uno u otro motivo, en la misma dirección. 

En realidad,  no conozco a padre alguno que renuncie a sabiendas a su patria potestad. Esto, y los ejemplos que nos cuentan, me llena de esperanza. 

Un saludo,

José Fermín Garralda Arizcun</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>MI ADMIRACIÓN Y APOYO A LOS DIRECTAMENTE PERSEGUIDOS. APELO A QUIENES SE CONSIDERAN &#8220;A SALVO&#8221;. </p>
<p>Queridos amigos:</p>
<p>Me parece tremendo esto que nos contáis. Tremendo y a la vez esperanzador por lo que decís. </p>
<p>1) APELO A LOS CENTROS CONCERTADOS. Ojalá muchos padres y Centros de la enseñanza CONCERTADA, reconozcan que, de hecho, están  en situación de PRIVILEGIO al ver a sus hijos &#8220;a salvo&#8221; -eso quiero creer- de casos como el que contáis en vuestro mensaje. Me refieron a los padres objetores (estos son, hoy por hoy, una minoría aunque, como tal, deberían preocupar mucho a cualquier buen gobernante) o bien no objetores (si estos supieran lo que ocurre&#8230;). </p>
<p>Reconozco que dicha situación de PRIVILEGIO de diversos Centros de la Concertada con Ideario Propio es mala cosa, porque implica gozar de una TOLERANCIA de hecho y no jurídica, de una tolerancia verbal y &#8220;por ahora&#8221;, por parte de los Poderes Ejecutivos. En este magno tema no debe hacer tolerancia, ni de hecho ni jurídica, sino ejercicio pleno de un DERECHO, de un DERECHO FUNDAMENTAL. Como personas y colegios TOLERADOS, sin duda estos padres y Centros sufren en silencio por ser tratados como ciudadanos de 2ª o 3ª clase.  Tan malo es esto que, irremisiblemente, anuncia lo peor. Y lo peor existe; es la persecución propia de la obligatoriedad de la asignatura EpC, como también la persecución que se expone en el mensaje que comento.</p>
<p>2) EN DEFENSA DE LOS DIRECTAMENTE PERSEGUIDOS. Desde luego, los padres e hijos que sufren directamente las consecuencias de la aplicación de la Ley de la EpC, tal como cuenta el mensaje que respondo, son las personas directamente PERSEGUIDAS.</p>
<p>3) ME DIRIJO A TODOS. Ante ambas situaciones: ¿es que hablar de la EpC es un tema tabú, y no interesa a los políticos de uno u otro signo?. ¿Es que lo ocurrido en uno u otro sentido no interesa a los medios de comunicación?. ¿Es que no se puede objetar en conciencia a una Ley (BOE, BON&#8230;) que produce directamente las citadas situaciones de  PERSECUCIÓN?. ¿Es esto un ESTADO DE DERECHO -término éste de viejo cuño liberal-?. ¿No son los objetores, en este caso, exponentes de mejor ciudadano?. ¿Cuál es el origen último de estos males?. </p>
<p>Muchas preguntas son estas y tienen una comprometida respuesta. Desde luego, todos los ciudadanos se benefician de la libertad espiritual que demuestran tener los padres objetores. Ya es común que los ciudadanos hagan propio el orgullo que los padres objetores experimentan por su desinteresada y esforzada contribución al bien y libertad de sus hijos, de los Centros educativos que han elegido para ellos, de la sociedad entera, a raíz de una coherente (y no sólo testimonial) objeción de conciencia. </p>
<p>Dicha aparente &#8220;seguridad&#8221; de los centros concertados no quita para que sea interesante que &#8220;sus padres&#8221; cuenten su propia experiencia y la de sus hijos. Lo mismo digo -pues ante los  derechos fundamentales todos somos iguales- a los padres de los  colegios que dependen directamente de la Administración Pública. Los padres quieren saber cómo se desarrollan las clases, los contenidos (¿los conocen realmente y analizan aún de un modo  elemental ?), la forma de evaluación, los materiales utilizados, si los profesores son &#8220;voceros&#8221; de los materiales y de la propaganda que las Administraciones hacen &#8220;llover&#8221; sobre la sociedad, empapándola, si los docentes se dejan llevar por la moda sociológica, si cualquier padre puede asistir a la clase de su hijo, si el alumno puede salir de clase sean cuales fueren los contenidos impartidos en el aula, si los padres y el alumno que ejercen su derecho de objeción de conciencia eson respetados en su integridad etc. En efecto, es hora de concretar y obrar, porque el mundo está lleno de buenas palabras. </p>
<p>4) DE NUEVO APELO A LOS PADRES DE LOS CENTROS CONCERTADOS. ¿Que decir de las familias que no están en dicha situación de &#8220;privilegio&#8221; propia de los centros concertados con Ideario de Centro?. ¿Es que esta desigualdad de profundos efectos individuales y sociales puede dejar tranquilos a los padres cuyos hijos, hoy por hoy, están -quiero pensar así- &#8220;a salvo&#8221; en la enseñanza concertada?.</p>
<p>Tengo para mí que si los padres supieran en qué consiste la Ley (Decretos) de la EpC, y advirtiesen qué pudiera ocurrir -y está ocurriendo- de desarrollarse lo señalado por el BOE, seguramente muchos se sumarían a la campaña por la objeción de conciencia. Campaña de la que muchísima gente se siente orgullosa. Para abrir los ojos están los testimonios directos contados en el mensaje anterior, y otros muchos testimonios que se desconocen, pues, hoy día, cualquier reacción social que desee frenar la actual ilimitación del Estado es siempre la punta de un iceberg.</p>
<p>5) A TODOS Y EN CONCLUSIÓN. Sí, somos muchos los objetores, pero podemos ser muchísimos más.</p>
<p>Así pues, ¿por qué no animarse a un trabajo informativo?: informar sobre la Ley, informar de la postura de los políticos y las Comunidades Autónomas, informar sobre los pros y contras de la objeción de la recta conciencia, informar de lo que sufren muchos padres y alumnos, informar de las desigualdades ante la Ley, hablar de la valentía de los ejemplos que, hoy por hoy, conocemos. </p>
<p>INFORMACIÓN, UNIÓN de las familias (padres y tutores), UNIÓN entre las familias y los Centros, que sepan los Centros que las familias objetoras son su principal escudo ante futuras agresiones, QUITAR EL MIEDO (saber que &#8220;no pasa nada&#8221; si nos oponemos al mal y defendemos nuestros derechos), HABLAR Y TESTIMONIAR.</p>
<p>Aterricemos sobre lo que pasa de hecho, y no sólo critiquemos la Normativa estatal o autonómica. Animemos a la objeción. Dejemos a los TESTIGOS dar su testimonio. A nuestra ADMIRACIÓN hacia los que sufren persecución, sumenos nuestro APOYO práctico (abogados, procuradores, firmas, llamadas, representación), de los padres objetores y -¿por qué no?- de padres no objetores. Todos juntos por uno u otro motivo, en la misma dirección. </p>
<p>En realidad,  no conozco a padre alguno que renuncie a sabiendas a su patria potestad. Esto, y los ejemplos que nos cuentan, me llena de esperanza. </p>
<p>Un saludo,</p>
<p>José Fermín Garralda Arizcun</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

