Navarraconfidencial.com Miércoles 06 de febrero | Navarra
La posibilidad de adaptar la EpC al ideario de los centros se revela finalmente como un fraude. El Ministerio de Educación habría apercibido a la editorial Casals para que cambie su manual de Educación para la Ciudadanía. De entre los diversos manuales disponibles de EpC, el de Casals era uno de los favoritos de los centros con un ideario católico. En Navarra, por ejemplo, era el adoptado por el Instituto Navarro Villoslada, Irabia o Teresianas.
La noticia, aireada por Libertad Digital, derrumba de un plumazo toda la doctrina de la “adaptación” de la asignatura como alternativa a la objeción. Manuel de Castro, secretario general de la FERE (Federación Española de Religiosos de Enseñanza), declaraba hace unos meses: “en nuestros colegios no tiene sentido la objeción de conciencia. Primero, porque nos permiten adecuar la asignatura a nuestro ideario. Y segundo, porque esta adecuación que se va a basar en dos puntos: elegir el libro y elegir el profesor”.
Lo cierto es que la asignatura de Educación para la Ciudadanía parece ir avanzando a través de un proceso bien calculado. Una primera fase del proceso sería la introducción de la asignatura. En esta fase se permitiría una amplia variedad de contenidos en los libros de texto que redujera la resistencia a la asignatura y facilitara su implantación. Posteriormente, la propia existencia de textos divergentes justificaría un proceso de racionalización y unificación de los contenidos, cuyo sentido no parece difícil entrever.
El propio Consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Pérez-Nievas, reconocía en su día la proliferación de textos infumables: “sé que en otras comunidades existen textos infumables; pero si algún centro de Navarra pretendiera utilizarlos, esos libros serían retirados por el departamento”. Finalmente, arrebatada esa potestad a los padres, parece que tampoco será Pérez-Nievas quien decida qué libros son infumables y cuáles no.