Pamplona.- La plataforma “Navarra Educa en Libertad” considera que a pesar de la respuesta negativa del Gobierno Foral a las 615 objeciones de conciencia de padres a la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC), el movimiento objetor está generando un movimiento social “sin precedentes” en España.

EFE Actualizado 30-06-2008 18:07 CET

La materia, que se ha impartido este curso por primera vez en tercero de Educación Secundaria Obligatoria en siete comunidades autónomas, entre ellas Navarra, ha suscitado en el conjunto de España más de 41.000 objeciones de conciencia de padres “que se niegan a que sus hijos sean educados moralmente” por el Estado o la Comunidad Autónoma correspondiente.

Sin embargo, “Navarra educa en libertad”, según señala en una nota, considera que la polémica no ha hecho más que empezar porque el curso que viene EpC se impartirá en toda España, en segundo o tercero de ESO (según las comunidades autónomas), en cuarto de ESO (bajo la denominación Educación Ético-Cívica) y en primero de Bachillerato (Filosofía y Ciudadanía).

Para la plataforma el movimiento objetor refleja una movilización social “sin precedentes”, tanto por su fuerza como por su dinámica, objetivos y la identidad de sus protagonistas”, ya que a su juicio los padres de toda España se están levantando para decirle al Gobierno que no van a permitir que siga avanzando en su “afán totalitario”, que EpC es una “intromisión ilegítima del Estado” en un ámbito exclusivo de los padres.

A pesar de la terminología pacifista que se pretende promover con estas asignaturas, la plataforma considera que las administraciones educativas y los propios centros siguen dando “numerosas muestras de no creer en lo que se defiende”, ya que “en lugar de facilitar información, se niega a ésta a los padres; en lugar de dialogar, se amenaza; en lugar de buscar la paz, se presiona”.

La plataforma asegura que muestra de ello en Navarra son las negativas de numerosos centros para facilitar el acceso a la información a los padres, a lo que ahora se suma la circular del Gobierno Foral que advierte a los centros de la Comunidad de la asistencia obligatoria a dichas materias y su correspondiente reflejo en los partes de faltas de asistencia de los alumnos.

“Navarra educa en libertad” considera “lamentable” que los partidarios de EpC no sean capaces de respetar la postura de los padres que objetan por motivos de conciencia, “acogiéndose a la legalidad”, postura que a su juicio sólo puede proceder de sectores “intolerantes e incapaces de ejercer una convivencia democrática que respete la libertad”.

Ante los previsibles suspensos que puedan recibir los alumnos objetores en los próximos días, la plataforma recuerda que la evaluación negativa es una vulneración del derecho a la objeción de conciencia, por lo que es susceptible de recurso por violación de un derecho fundamental.

Además, supone una vulneración de un Decreto Foral navarro de 1992 sobre los derechos y obligaciones de los alumnos de centros no universitarios, en el que se recoge que los alumnos tienen derecho a que se respete su libertad de conciencia, sus convicciones religiosas, morales o ideológicas, así como su intimidad en lo que respecta a tales creencias o convicciones.

A la campaña de presión a los padres objetores se ha sumado la Confederación Estatal de Padres de Alumnos (CEAPA) para exigir a los centros que lleven a dichos padres a la Fiscalía de Menores por “no escolarizar a sus hijos”, exigencia en la que la confederación ha olvidado, a juicio de la plataforma, que en 2003 llamó a los padres a sacar a sus hijos de clase de Sociedad, Cultura y Religión.