Pamplona,  13 de junio de 2007.- Para la Plataforma Ciudadana de padres Navarra Educa en Libertad los calificativos dedicados ayer a los objetores navarros en sede parlamentaria por parte del representante de NaBai en el Parlamento de Navarra, Patxi Telletxea, destilan un grado de intolerancia impropio de un representante electo en un país democrático.

El representante de NaBai calificó ayer, en el Parlamento de Navarra, de “sectores ultracatólicos” a las asociaciones y padres que ejercemos el derecho de objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía. Desconocemos qué interpretación puede darle al término “ultracatólico” el sr. Telletxea pero nos parece una falta de respeto y de tolerancia que se dedique a poner calificativos, socialmente entendidos como peyorativos, a simples padres que, amparados por la constitución y el sentido común, buscan la mejor educación para sus hijos mediante el ejercicio de un derecho. ¿O también se nos va a discutir el amor por nuestros hijos?

Además, demuestra el desconocimiento sobre la realidad del movimiento objetor que acoge tanto a padres, creyentes y no creyentes, pues simplemente les une la defensa de la liberdad moral, ideológica y de educación.

Nos preguntamos si éste señor hace suyos los argumentos de los principales defensores de la EpC cuando afirman que los padres somos incapaces de educar a nuestros hijos, razón por la que debe intervenir el Estado en su formación moral. ¿Cree Telletxea, su partido y los demás defensores de la asignatura que somos unos sujetos peligrosos y violentos por el hecho de no querer hacer dejación de nuestros derechos?

Además, demuestra una gran incoherencia el ejercicio de falta de respeto que suponen estas manifestaciones en una persona que defiende una asignatura que aboga por predicar la tolerancia, el respeto a los derechos de los ciudadanos y la transmisión de valores no discriminatorios.

Desearíamos una mayor moderación en las manifestaciones de Telletxea –y en general de todos los políticos- y echamos en falta una más amplia información por parte de nuestros representantes políticos en torno al debate que suscita la EpC.

Queremos aprovechar esta nota para transmitir nuestro agradecimiento al Consejero de Educación del Gobierno de Navarra, D.Carlos Pérez-Nievas, quien, aún sin compartir nuestros planteamientos, realizó una defensa de nuestra postura como algo a lo que tenemos derecho. Si bien, queremos constatar una vez más nuestras discrepancias con su departamento ya que consideramos que el reconocimiento de la objeción de conciencia entra dentro de las competencias del Gobierno Foral al hallarse amparado por el artículo 16 y 27 de la Constitución española. El hecho de que ese reconocimiento hubiera supuesto el recurso contencioso por parte del Estado nos parece un pobre argumento, sobre todo cuando la negativa o el silencio de la administración han supuesto cargar a la parte más débil con el proceso judicial.