Recalcan que este tribunal tendrá que pronunciarse sobre “el fondo” de esta asignatura
B.A.H. Pamplona
El Tribunal Supremo recibió ayer el recurso de casación presentado por los padres de alumnos navarros que defienden la objeción de conciencia ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Se trata del siguiente paso tras el rechazo por parte del Tribunal Superior de Justicia de Navarra del derecho a no cursar esta materia, demandado por la asociación Navarra Educa en Libertad, que engloba a decenas de padres objetores.
El Tribunal Supremo ya ha dictado sentencia sobre cuatro recursos, tres de ellos presentados por Asturias y uno más de Andalucía. En todos los casos, rechazó la objeción al considerar que los contenidos de esta materia no suponen “adoctrinamiento”. No obstante, el recurso que ahora se presenta no se basa en los contenidos de Educación para la Ciudadanía sino en la vulneración de derechos fundamentales como la libertad religiosa. Es por ello que el abogado que representa a los recurrentes navarros, José Javier Solabre, confía en que el Supremo se pronuncie de manera diferente. “En esta resolución, no podrá eludirse un pronunciamiento claro sobre el fondo de los manuales y de cómo se ataca a una determinada confesión religiosa, la católica”, afirma.
Por su parte, Solabre (también vicepresidente de la federación católica de padres Concapa) recordó que las sentencias del Supremo recalcan que el Estado y las administraciones educativas “deben limitarse en su cometido a instruir a los alumnos sin pretender que compartan puntos de vista que en la sociedad civil están en litigio, y sin que deban revelar su propio punto de vista o convicciones”.